Saber más sobre Borgoña
Borgoña es el paradigma del vino de parcela: dos únicas variedades —Pinot Noir para los tintos y Chardonnay para los blancos— expresan la variación milimétrica de sus suelos de caliza y arcilla a lo largo de la Côte d'Or. La jerarquía es de abajo arriba: Régionale, Village, Premier Cru y Grand Cru —solo 33 parcelas, menos del 2% del viñedo total—.
La Côte de Nuits, al norte, produce los grandes tintos de Gevrey-Chambertin, Vosne-Romanée y Chambolle-Musigny; la Côte de Beaune genera los blancos más célebres del mundo (Meursault, Puligny-Montrachet, Corton-Charlemagne) junto a tintos de elegancia más inmediata. La Côte Chalonnaise y el Mâconnais ofrecen estilos accesibles de la misma filosofía varietal con mejor relación calidad-precio.
La parcelación histórica —herencia de las successions napoleónicas— hace que un mismo Grand Cru como Clos Vougeot tenga más de 80 propietarios distintos, convirtiendo el nombre del productor (domaine) en variable igual de importante que la propia appellation.