Saber más sobre 2017
La añada 2017 quedó marcada en Francia por las heladas devastadoras de abril, que redujeron a mínimos históricos las cosechas de Chablis, Borgoña, el Loira y Champagne. Donde la fruta sobrevivió al hielo, la calidad fue alta y los vinos muestran concentración y personalidad sobresalientes, resultado de rendimientos extremadamente bajos.
España quedó relativamente al margen de la catástrofe climática y vivió una buena añada: Rioja, Ribera del Duero y Priorat ofrecen tintos bien construidos con un estrés hídrico moderado que aportó carácter sin comprometer la frescura.
En el Ródano Norte, 2017 fue excepcional en Côte-Rôtie y Hermitage (97 WS), gracias a las lluvias de agosto, aunque Cornas resultó irregular. En el Sur, la coulure mermó el Grenache un 40%, impulsando blends con Mourvèdre y Syrah de larga guarda (92 WS).
En Toro, el verano seco y caluroso de 2017 redujo los rendimientos notablemente, concentrando la fruta y logrando una madurez equilibrada y precisa.










