Saber más sobre Rioja
La DOCa Rioja abarca tres subzonas con personalidad bien diferenciada: la Rioja Alta, de suelos arcillo-calizos y altitudes que imprimen frescura y acidez vibrante; la Rioja Alavesa, con parcelas más pequeñas, suelos con yesos y una tradición viñatera de siglos; y la Rioja Oriental —antes llamada Rioja Baja—, más cálida, con suelos arcillo-ferrosos y aluviales donde Garnacha y Mazuelo encuentran su hábitat natural. El Tempranillo vertebra los tintos; Graciano y la recuperada Maturana Tinta suman complejidad en manos de quienes los trabajan con mimo.
Los blancos de guarda han vivido una auténtica revolución: Viura, Malvasía y Garnacha Blanca fermentados en barrica y criados sobre lías revelan una Rioja blanca tensa y longeva que sorprende a quienes aún la asocian solo con tintos. El clásico triángulo Crianza / Reserva / Gran Reserva convive desde 2017 con Vino de Zona y Viñedo Singular, categorías que permiten mostrar el origen concreto y abren la puerta a una Rioja más terroirista.
La denominación alberga tanto grandes casas con décadas de historia —La Rioja Alta, López de Heredia, Contino— como una generación de productores independientes con vocación artesana: Artuke, Remelluri, Viñedos de Páganos, Granja Remelluri. Entre unos y otros dibujan una denominación de una riqueza que, todavía hoy, sigue dando sorpresas.