Envios en Península y Baleares gratuitos a partir de 90€ | 48-72h

Rewards
5%
Silver
10%
Gold
15%
Platinum
20%
Élite
Unplugged 2023 | Tesch | Riesling | Vinaris
  • Unplugged 2023 | Tesch | Riesling | Vinaris

Unplugged 2023 | Tesch | Riesling

15,40 €


   



Unplugged 2023 | Tesch | Riesling | Vinaris
Unplugged 2023 | Tesch | Riesling
15,40 €
Cantidad :
Envíos

Date prisa! Solo 5 unidades disponibles en Stock!

Weingut Tesch lleva once generaciones enraizada en Langenlonsheim, en el corazón del Nahe, y desde que Martin Tesch —doctor en microbiología— tomó las riendas en 1996, la finca sigue un camino propio: fuera del VDP, que abandonó en 2014, sin herbicidas, sin insecticidas ni abonos minerales, con vendimia enteramente manual y sin certificaciones externas. Unplugged es el ensamblaje de múltiples parcelas de la finca, situado en la segunda gama —por encima del vino de entrada «T» y por debajo de los cinco rieslings de viñedo individual—, y Tesch lo define con precisión como «markant und supertrocken»: marcado y súper seco.

La añada 2023 fermenta en seco (trocken) y alcanza 12,5% de alcohol, la graduación más contenida de toda la gama. La acidez tensa y mineral característica del Nahe aporta estructura y frescura.

Unplugged 2023, Weingut Tesch

Este vino es un Riesling blanco de la añada 2023, producido por la bodega alemana Weingut Tesch. La finca está en Langenlonsheim, en el corazón de la región del Nahe. La uva es exclusivamente Riesling.

La bodega lleva once generaciones en la zona. Desde que Martin Tesch, doctor en microbiología, asumió la gestión en 1996, la propiedad adoptó una filosofía propia: abandonó el VDP en 2014 y trabaja sin herbicidas, insecticidas ni abonos minerales, realizando toda la vendimia de forma manual. Unplugged es un ensamblaje de múltiples parcelas de la finca, situándose en la segunda gama de la bodega, por encima del vino de entrada «T» pero por debajo de sus cinco Rieslings de viñedo individual. El productor define el estilo como «markant und supertrocken», es decir, marcado y súper seco.

La fermentación de esta añada se realiza en seco (trocken), resultando en un 12,5% de alcohol, la graduación más contenida de toda la gama de la bodega. La acidez tensa y mineral, típica de la región del Nahe, aporta estructura y frescura al conjunto.

En cuanto a valoración, Parker otorgó 92 puntos y James Suckling 93 puntos.

Se trata de un blanco de carácter marcado y muy seco, donde la mineralidad y la acidez definen su perfil, ofreciendo una estructura contenida en alcohol propia de la identidad actual de la bodega en el Nahe.

Saber más sobre Weingut Tesch

La finca que hoy es Weingut Tesch pertenece a la familia desde 1723, cuando Johannes Matthess figura como primer viticultor, y once generaciones después sigue en Langenlonsheim, a orillas del Nahe. El giro llega en 1996, cuando Martin Tesch —doctor en microbiología— releva a su padre Helmut y hereda algo más de 30 hectáreas y un catálogo convencional, con varias variedades y todos los grados de dulzor.

Lo que hizo después fue restar. En 2002 reordenó la bodega por completo: eliminó los vinos dulces, redujo la gama a tres variedades —Riesling, Spätburgunder y Weißburgunder— y once vinos, todos secos, y encogió el viñedo hasta las 20 hectáreas actuales, 17 de ellas de Riesling. Doce años más tarde dio el segundo paso: en mayo de 2014 abandonó el VDP, la asociación de la élite vinícola alemana. El comunicado oficial zanjó que los objetivos del VDP y los de la bodega se habían separado demasiado.

Trabaja cinco Einzellagen de suelos deliberadamente contrastados: Löhrer Berg sobre arcillas húmedas y gravas fluviales, Krone entre loess calcáreo y arenisca meteorizada, Königsschild con fósiles de concha en creta y loess eólico, Karthäuser sobre arenisca meteorizada rica en hierro y St. Remigiusberg sobre suelos volcánicos. Cada parcela se embotella por separado, siempre en seco, para que la diferencia que se prueba sea la del suelo y no la del método: fermentación en pequeños depósitos de acero, sin roble, maloláctica espontánea, sin chaptalizar y cierre de rosca desde 2005.

De ahí sale el nombre que le hizo conocido. «Riesling Unplugged» es, en sus palabras, como las sesiones de música desenchufadas: sin amplificación. La analogía dejó de ser metáfora en 2008, cuando envió unas botellas de ese vino a Die Toten Hosen. A la banda punk le gustó lo suficiente como para presentarse en la bodega y acabar haciendo el suyo: se ven cada año en el viñedo para elegir las partidas, y el resultado se llama Weißes Rauschen —por una canción de su disco «Zurück zum Glück»— y lleva el águila del grupo en la etiqueta. No fue el primero: antes hubo un Machmalriesling.

Ver todos los vinos de Weingut Tesch →


Confirmo que soy mayor de 18 años