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Chardonnay ubicada bajo la Abadía de Saint Vivant. Viñedos con exposición sureste y suelo arcillo calcáreo.
Vendimia manual, prensado directo, fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable con levaduras autóctonas. Sin sulfitos añadidos. Envejecido 24 meses en barricas de roble.
Manon 2018 | Yann Durieux | Borgoña
Identificación del vino
Procedencia y elaboración
El vino Manon 2018 proviene de viñedos ubicados bajo la Abadía de Saint Vivant en Borgoña. Los viñedos tienen exposición sureste y suelos arcillo calcáreos, lo que contribuye a un perfil mineral característico. La vendimia se realiza manualmente, con prensado directo y fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable utilizando levaduras autóctonas. El vino no contiene sulfitos añadidos y ha sido criado durante 24 meses en barricas de roble.
Perfil esperado o notas descriptivas
El Manon 2018 presenta un perfil fresco y mineral, con notas de fruta blanca madura como manzana y pera. El paso por barrica aporta complejidad aromática con toques de vainilla y especias suaves. La acidez equilibrada proporciona una estructura vibrante que refuerza la frescura del vino.
Puntuaciones y comentarios de críticos
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Cierre breve con el carácter general del vino
El Manon 2018 es un Chardonnay que combina elegancia y complejidad, ofreciendo una experiencia equilibrada entre la fruta fresca y los matices minerales aportados por suelo arcillo calcáreo. Su paso por barrica añade una capa de riqueza sin perder su esencia mineral y acídula, convirtiéndolo en un vino versátil que se disfruta tanto joven como con algo de tiempo en botella.
Descripción generada por IA con conocimiento WSET. Solo orientativa.
Yann Durieux es vigneron de cuarta generación de Nuits-Saint-Georges. Elaboró su primera cosecha en solitario a los trece años, y pasó la siguiente década formándose: primero en el Clos des Vignes du Maynes, donde Julien Guillot le introdujo a la biodinámica, y luego diez años como jefe de viticultura en el Domaine Prieuré-Roch, trabajando parcelas que incluyen el Clos-de-Bèze bajo la dirección de Henri-Frédéric Roch —copropietario de la Romanée-Conti—, quien le animó a vinificar sus dos primeras cosechas propias en 2008 y 2009. En 2010 fundó Recrue des Sens con su compañera Christela, recuperando las viñas abandonadas de su abuelo en Villers-la-Faye y Messanges.
La bodega, que hoy trabaja unas 15 hectáreas, se asienta a 400 metros de altitud en las Hautes-Côtes de Nuits, con el Domaine de la Romanée-Conti como vecino en los viñedos del valle y la Abbaye de Saint-Vivant —origen histórico de la Romanée-Saint-Vivant de DRC— como horizonte. Los suelos son arcillo-calcáreos, con vides de Pinot Noir, Chardonnay y Aligoté de entre 40 y más años.
En el viñedo trabaja en biodinámica estricta; en bodega la norma es "nada añadido, nada quitado": fermentaciones con levaduras salvajes, maceración con raspones enteros, pigeage exclusivamente a pie, sin clarificantes, sin filtración, con sulfuroso nulo o mínimo según la cosecha. La mayoría de sus vinos se embotellan como Vin de France —una elección deliberada para escapar de las restricciones de las AOC y trabajar con total libertad—. El resultado es una gama que va del Aligoté macerado en pieles de Les Ponts Blancs al Tête de Ponts, el único vino de la casa envejecido en roble nuevo durante dos años. Considerado el maverik de la Borgoña, sus vinos tienen estatus de culto entre coleccionistas y amantes del vino natural en todo el mundo.