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47 hectáreas, 32 de las cuales se encuentran en la zona AOC Fronsac, Château Mayne-Vieil pertenece a la familia SEZE desde 1918. Procedente de viñas de una media de 35 años. 100% Merlot.
Estilo tradicional bordelés. Maceración de tres semanas en depósitos de temperatura controlada. 20% envejecido en barricas nuevas de roble durante un año.
Château Mayne Vieil
Procedencia y elaboración:
El vino Château Mayne Vieil es un Merlot del año 2019, originario de la región de Burdeos, Francia, específicamente de la denominación AOC Fronsac. La bodega pertenece a la familia SEZE desde 1918 y cuenta con una superficie total de 47 hectáreas, de las cuales 32 están en el área AOC Fronsac. Las viñas tienen una edad media de 35 años.
El vino se elabora siguiendo un estilo tradicional bordelés. La uva Merlot es la única variedad utilizada y se somete a una maceración de tres semanas en depósitos con control de temperatura. Un 20% del lote se envejece durante un año en barricas nuevas de roble.
Perfil esperado o notas descriptivas:
Château Mayne Vieil presenta características típicas del Merlot, con sabores a frutas rojas y negras maduras como cerezas y arándanos. También puede tener notas de especias y tostadas debido al envejecimiento en barrica. Su estructura es suave y redonda, con taninos bien integrados.
Puntuaciones y comentarios de críticos:
No se proporcionan puntuaciones ni comentarios específicos de críticos para este vino.
Cierre breve:
Château Mayne Vieil 2019 es un Merlot clásico de Burdeos con sabores a frutas maduras, especias y tostado. Su envejecimiento en barrica añade complejidad al vino, manteniendo su carácter elegante y redondo.
Descripción generada por IA con conocimiento WSET. Solo orientativa.
La propiedad se rastrea hasta el siglo XVI a través de tres familias. Los de Paty, escuderos y señores de Mayne-Vieil, levantaron las grandes cavas en el siglo XVII. Los Fontemoing plantaron después un viñedo con el que Fronsac pretendía competir con Saint-Émilion. Y los Sèze, dueños desde hace un siglo, restauraron y ampliaron la finca después de la Primera Guerra Mundial.
El viñedo son cuarenta y siete hectáreas en un solo bloque, treinta y dos de ellas dentro de la denominación Fronsac. Está plantado con un 70% de merlot y un 30% de cabernet franc.
Ese detalle de la parcela única no es menor. En Burdeos lo normal es que una propiedad sea un bloque continuo, mientras que en Borgoña o Alsacia esa misma superficie estaría troceada en decenas de parcelas repartidas por varios pueblos. Son dos maneras distintas de haber heredado la tierra.
La crianza también se sale de lo previsible: el 85% del vino pasa por depósito de hormigón y solo el 15% por barrica, durante un mínimo de tres años. El hormigón no aporta aroma de madera, así que dedicarle la mayor parte de la bodega en una región identificada con la barrica es una decisión de estilo.
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