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Martín Crusat y Patricia Elola elaboran este vino en Goián, subzona O Rosal, desde 2,5 hectáreas de viñas plantadas en 1985 sobre arcilla, esquisto y cantos fluviales. Las parcelas Veque y O Gaiteiro aportan un field blend de 85% Albariño, 10% Caíño Blanco y 5% Loureiro. En 2020 abandonaron la DO Rías Baixas para trabajar sin las restricciones de la denominación.
Fermentación espontánea con levaduras indígenas en acero inoxidable durante unos 30 días, seguida de seis meses sobre lías con bâtonnage regular. Embotellado sin clarificación ni filtración. Seco, 12% vol., producción aproximada de 1.500 botellas.
Vino: Vimbio
Procedencia y elaboración:
El Vimbio es un vino blanco producido en la región de Rías Baixas, Galicia, España. La bodega Adega do Vimbio utiliza una mezcla de uvas Albariño, Caíño Blanco y Loureiro para crear este vino.
Perfil esperado o notas descriptivas:
El Vimbio presenta un perfil fresco y afrutado con notas predominantes de frutas blancas como la manzana y el plátano. También puede tener matices cítricos que aportan acidez y vivacidad al vino.
Puntuaciones y comentarios de críticos:
Aunque no se proporcionaron puntuaciones específicas, este vino es conocido por su equilibrio entre frescura y sabores frutales. Su estructura es ligera pero vibrante, lo que lo hace ideal para acompañar platos con salsas cremosas o mariscos.
Carácter general del vino:
El Vimbio es un vino blanco de Galicia que destaca por su frescura y sabores frutales. Es perfecto para disfrutar en momentos informales, ya sea solo o acompañado de una variedad de platos salados.
Descripción generada por IA con conocimiento WSET. Solo orientativa.
Adega do Vimbio lleva el nombre del mimbre —vimbio en gallego—, las ramas de sauce con las que los viticultores de O Rosal ataban sus cepas antes de que existiera el alambre. El nombre es una declaración de intenciones: hacer viticultura de antes de la industrialización, en uno de los suelos más singulares de Rías Baixas.
La historia comienza en 1985, cuando el padre de Martín, Venancio Crusat, compra una propiedad en Goián y planta la primera hectárea de Albariño, antes de que existiera la denominación. Martín, biólogo, y Patricia Elola, licenciada en ciencias ambientales, llevaban una década fuera —tres años en Vietnam, luego en Ámsterdam— cuando la enfermedad del padre les hace volver en 2012. Construyeron la bodega ellos mismos entre sus tres parcelas y elaboraron su primera cosecha ese mismo año.
Las 2,5 hectáreas están en el extremo sur de Galicia, a orillas del Miño frente a Portugal. Mientras O Rosal descansa mayoritariamente sobre granito, las parcelas de Vimbio tienen pizarra —una anomalía geológica que se traduce en una tensión mineral y una salinidad poco habituales en la subzona—. Las cepas de entre 30 y 40 años de Albariño, Caiño Blanco y Loureiro se trabajan sin herbicidas, con algas atlánticas como abono y preparados biodinámicos de flora local. La producción máxima autoimpuesta es de 5.000 kg por hectárea, la mitad de lo que permite la DO. En 2020 decidieron salir de la denominación Rías Baixas para ganar libertad en el trabajo con variedades autóctonas y métodos propios.
En bodega la filosofía es de mínima intervención: fermentaciones con levaduras autóctonas, sin control de temperatura, sin clarificantes, sin filtración. El sulfuroso se minimiza y en varios vinos es nulo. El resultado es una gama que va del Vimbio —mezcla de las tres variedades blancas— hasta el Landra, un Caiño Blanco con Albariño criado en barrica francesa usada del que se producen alrededor de 260 botellas. El Luis Gutiérrez de Wine Advocate calificó la totalidad de sus vinos con 90 puntos o más.