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César Fernández Díaz, IGP Castilla y León (Fuentelcésped, Burgos). Field blend de tintas (Tempranillo, Bobal, Listán Prieto, Garnacha, Bastardo) y blancas (Albillo Mayor, Pirulés). Cepas de más de 150 años y plantaciones de 1915–17. Viticultura ecológica y biodinámica.
Fermentación con levaduras nativas. 2 meses en barrica y acero inoxidable. Sin filtrar ni clarificar.
Carremolino 2022
Bodega: César Fernández Díaz
Denominación: IGP Castilla y León
Procede de Fuentelcésped (Burgos), en la Ribera del Duero burgalesa: el vino toma el nombre del paraje de Carremolino, en el monte de La Dehesa. Es un field blend de uvas tintas (Tempranillo, Bobal, Listán Prieto, Garnacha y Bastardo) y blancas (Albillo Mayor y Pirulés), de cepas de más de 150 años y plantaciones de 1915 a 1917, con viticultura ecológica y biodinámica.
Fermenta con levaduras nativas y reposa dos meses en barrica y acero inoxidable. No se filtra ni se clarifica.
The Wine Advocate le dio 95 puntos.
Descripción generada por IA con conocimiento WSET. Solo orientativa.
César Fernández Díaz creció ayudando a la familia de su madre en las bodegas subterráneas de Aranda de Duero, donde siempre se guardó vino para consumo propio y para vender a conocidos. Estudió viticultura y enología en Madrid y pasó casi una década formándose con los productores más importantes de la nueva viticultura española: Bodegas Bernabeleva, Viña Mein en el Ribeiro y, sobre todo, Comando G en la Sierra de Gredos, la bodega que más ha influido en su manera de entender el vino —con acento en la frescura, la tensión y la transparencia de terroir.
En 2018 arrancó su propio proyecto con apenas 1.800 botellas. Trabaja viñas viejas en Fuentelcésped, en la Ribera del Duero burgalesa; de su paraje de Carremolino, en el monte de La Dehesa, sale el vino del mismo nombre. Sus vinos son Vino de la Tierra de Castilla y León: las mezclas de variedades con las que trabaja —Tempranillo, Bobal, Bastardo, Listán Prieto, Albillo Mayor, Garnacha— quedan fuera del reglamento de la DO Ribera del Duero.
En bodega sigue la escuela de Gredos al pie de la letra: levaduras indígenas, extracción ligera, roble neutro como recipiente sin protagonismo y cero añadidos —sin filtrar, sin clarificar, sin sulfuroso—. El Carremolino procede del viñedo más antiguo, con cepas prefiloxéricas y otras plantadas entre 1915 y 1917, mezcladas tal como se hacía hace un siglo. Wine Advocate le otorgó 95 puntos. El Espantaburros Clarete, cofermentación de uvas tintas y blancas en la tradición castellana, recibió 93 puntos. "Espantaburros" es el nombre popular de una planta silvestre que crece en los campos de secano de la zona y que, según la tradición, asustaba a los burros de labor.
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