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El Kessler crece sobre un suelo de arenisca y muestra en su centro un valle que mira globalmente al este, sureste, que lo protege de los vientos del norte y corrientes de aire frío traídas por el valle de Guebwiller. Como una extensión natural del Grand Cru Kitterle, su subsuelo es rojizo sobre el lecho de roca arenisca de los Vosgos. En su base, un afloramiento de piedra caliza da como resultado suelos arcillosos.
Vendimia a mano. Prensado de uva entera, trasiego estático. Fermentación en tinas termocontroladas durante 1 a 4 meses. Crianza sobre lías finas durante 8 meses.
Schlumberger Riesling Kessler 2018 | Alsacia
Descripción generada por IA con conocimiento WSET. Solo orientativa.
vinaris: 93
Delicioso Riesling Grand Cru, transmite seriedad, complejo en nariz y muy fresco en boca. Preciosa añada 2018 en Alsacia, creo que desde 2014 no teníamos una similar. Dominio a seguir.
Domaines Schlumberger lleva siete generaciones sin interrupciones en Guebwiller, en el sur de Alsacia. La familia se instaló en 1810 cuando Nicolas Schlumberger adquirió las primeras parcelas de las tierras de la Abadía de Murbach —de ahí el nombre de su gama de entrada, Les Princes Abbés—. A partir de 1911, Ernest Schlumberger reconstruyó un viñedo arrasado por la filoxera reuniendo más de 2.500 parcelas abandonadas y levantando los 50 kilómetros de muros de piedra seca en terrazas de hasta el 60% de pendiente que aún vertebran el paisaje del domaine. Thomas y Séverine Schlumberger dirigen hoy la séptima generación.
Con 140 hectáreas, Schlumberger es el mayor domaine de Alsacia y el mayor poseedor de Grand Cru de la región: unas 70 hectáreas clasificadas en los cuatro Grands Crus de Guebwiller. Kitterlé (20 ha, pendientes del 60%, arenisca vosgiana, tres orientaciones) es el más espectacular; Kessler (22 ha, documentado desde 1394) tiene forma de cuenco que regula la maduración; Saering (20 ha) contiene estratos jurásicos marinos que prestan una mineralidad salina muy precisa a sus Rieslings; Spiegel, sobre arcilla y arena, es excepcional para Pinot Gris de gran concentración. El microclima seco y soleado de Guebwiller, protegido por los Vosgos, garantiza maduración plena con noches frescas que preservan la acidez.
La elaboración es no intervencionista: fermentaciones espontáneas de hasta doce semanas en 120 cubas de roble centenario —elegidas por no aportar sabor a madera—, ocho a nueve meses sobre finos lías y doce a dieciocho meses en depósito antes del embotellado. La viticultura es 100% sostenible, con 30 ha en biodinámica desde 2006. El Riesling Grand Cru Kitterlé obtuvo 96 puntos en Decanter (2022) y 96 en James Suckling (2019); el Clos Saint-Léger, un monopole dentro del Kitterlé desde 2017, alcanzó 97 puntos James Suckling y 96 en Vinous. En la cima dulce, la Cuvée Anne —Sélection de Grains Nobles de Gewurztraminer— es el vino icónico del domaine, elaborado solo en las mejores añadas.